Durante los días de la Semana Santa, la flota de autobuses municipales, Tussam, ha transportado 1,73 millones de pasajeros, un 1,52 por ciento más que en la Semana Santa de 2017, mientras el Metro ha contabilizado 609.075 viajeros, un 3,3 por ciento más que el año pasado y cerrando su mejor cifra en lo que a la Semana Santa concierne. En cuanto al dispositivo de limpieza, ha contabilizado la recogida de 1,19 millones de kilogramos de basura del casco histórico y el área de influencia de los cortejos procesionales, un seis por ciento menos que en 2017.

El nuevo dispositivo de prevención y seguridad, igualmente, ha incluido mejoras en la iluminación de diversos espacios del casco histórico, sistemas de megafonía o información vía mensajes SMS, mediando además en la Madrugada del Jueves al Viernes Santo un anticipo de dos horas en el horario de cierre de los bares de 49 calles del casco histórico, consideradas como lugares “críticos” o conflictivos por la aglomeración de personas. Un dispositivo que el alcalde asegura ”ha venido para quedarse”, constatando los buenos resultados. Juan Espadas ha incidido en el menor número de personas atendidas por consumo de alcohol o las personas atendidas por cortes con cristales en la vía pública, pasando de 91 en 2017 a 14 en este año.

Según el delegado del Gobierno, Antonio Sanz, este refuerzo se ha traducido en un incremento del 20 por ciento en el número de agentes desplegados en Sevilla capital para el conjunto de la Semana Santa, toda vez que para la Madrugada del Jueves al Viernes Santo “se ha duplicado prácticamente” el número de policías de las “unidades especiales”.

Además, al dispositivo habitual de prevención y coordinación en materia de seguridad se ha sumado una “formación específica” de los responsables de las hermandades, al objeto de brindarles conocimientos sobre protocolos de seguridad, toda vez que las principales zonas del casco histórico han estado monitorizadas con 101 cámaras de videovigilancia frente a las ocho con las que se contaba hasta ahora.