La mayor y mejor oferta ecológica nacional se da cita en el encuentro BioCultura 2017, que arranca el próximo viernes en el Palacio de Exposiciones FIBES de Sevilla. Consumidores y profesionales del sector podrán conocer las nuevas tendencias del mercado y los productos más saludables y sostenibles


En España ya se dedican casi dos millones de hectáreas de superficie a los cultivos ecológicos, y es precisamente Andalucía la comunidad autónoma que lidera esta producción, siendo en la actualidad la región europea que más produce.

El barómetro del consumo de productos ecológicos en España revela que cada vez son más las personas que apuestan por los productos bio: Algo más de 18,3 millones de hogares españoles compran algún producto ecológico, según el último estudio encargado por la Subdirección General de Calidad Diferenciada y Agricultura Ecológica del Ministerio. Según ese mismo informe, el consumo de productos ecológicos en España ronda ya los 1.500 millones de euros, que supone un incremento anual del 24,5 por ciento cada año y el gasto per cápita en productos ecológicos alcanza ya los 32,3 euros por habitante y año. Esta cantidad, aunque pueda no parecer significativa, tiene que compararse con la evolución de las compras de alimentos de productos convencionales, que en el periodo 2011–2015 se ha reducido ligeramente (–2,1 por ciento) frente al incremento exponencial de los productos convencionales (que crecieron en ese periodo en un 56,6 por ciento).

Las cifras que ponen de relieve una tendencia que parece imparable: la cesta de la compra empieza a hacerse cada vez más ecológica. El consumidor está valorando más cosas además del precio o la marca a la hora de adquirir sus productos y empieza cada vez más a buscar el sello que certifica que lo que va a consumir es ecológico.

La motivación de los consumidores ecológicos para adquirir productos bio se debe, según los estudios de consumo a cuestiones referidas a la salud y seguridad alimentaria, ya que se perciben como productos más saludables y nutritivos; el rechazo al uso de pesticidas, fertilizantes de síntesis, hormonas o aditivos; la mayor calidad, naturalidad, frescura y sabor; el apoyo a una producción respetuosa con el medio ambiente y el bienestar animal; o la percepción de mayor proximidad al campo, con origen conocido, auténtico, autóctono y tradicional, entre otros.

Todo ello desemboca en una corriente bio de los consumidores está arrastrando al resto del mercado. Así, la demanda interior de alimentos ecológicos ya empieza a tener efectos en la gran distribución. Los grandes supermercados tienen casi en su totalidad espacios dedicados a los productos bio y algunas grandes cadenas estudian abrir en breve grandes espacios dedicados a productos ecológicos en exclusividad.

Sin embargo la tendencia bio de la ciudadanía sigue encontrando como principal obstáculo la escasez de puntos de venta. Aunque los compradores ecológicos considerados habituales rondan el millón de personas, sólo disponen para sus compras de apenas 10.000 puntos de venta, incluyendo como tales todos los tipos de canales de distribución. Muchos de estos consumidores bio siguen recurriendo a fórmulas de distribución directa del productor a través de redes y grupos de consumo, por el que un número de personas solicitan productos que se les entrega directamente en un reparto ‘a la antigua usanza’, casa a casa o en puntos de entrega comunes como colegios, institutos, etc.

Los estudios de consumo indican que a la hora de escoger dónde comprar productos ecológicos el usuario demanda cercanía, pero también la variedad de la oferta ecológica del establecimiento, la calidad de los productos y la especialización y diferenciación del establecimiento, entre otros aspectos.

Bajo esta coyuntura, en la última década se han multiplicado las empresas y los negocios especializados en ofrecer productos ecológicos y sostenibles. BioCultura Sevilla, que se celebrará en Fibes entre el 10 y el 12 de marzo, servirá de escaparate a más de 250 empresas participantes que presentarán ante profesionales y consumidores sus innovadores productos.

Ángeles Parra, directora de BioCultura y presidenta de Vida Sana, entidad organizadora de la feria, asegura que «llevamos casi 40 años trabajando para dar a conocer las virtudes de los alimentos ecológicos, que son auténticos tesoros; la segunda edición de la feria ha crecido ya un 20 por ciento en espacio expositivo y esperamos que también contemos este año con una convocatoria masiva». El objetivo para la organización es llegar a los 20.000 visitantes. «En todo el planeta, la ciudadanía está despertando. Al movimiento bio ya no hay quien lo pare y Sevilla y Andalucía no son ninguna excepción», apunta Ángeles Parra.

Para Álvaro Barrera, presidente de Ecovalia, entidad colaboradora en la organización, «el sector ecológico vive un momento de esplendor». barrera asegura que «todas las encuestas muestran que el consumo interno de alimentos ecológicos está creciendo y no va a dejar de hacerlo en los próximos años, y que ferias como BioCultura pasen por Andalucía va a ayudar a que este proceso se acelere». En este mismo sentido, Jesús Rojas, gerente de FIBES, apunta que «el sector eco está en plena explosión» y ha apuntado que muchas de las empresas que exponen en BioCultura también lo hacen en otros eventos relacionados con la sostenibilidad y la ecología que se están llevado cada vez más a cabo en este palacio de exposiciones y congresos.

El eje principal de BioCultura, en claro reflejo de lo que sucede en el sector, es la alimentación, que acapara un 45 por ciento de la exposición y reúne más de 12.000 productos certificados. «Los asistentes a la feria podrán comprar productos frescos, platos elaborados y productos de segunda, tercera y hasta quinta gama», explican desde la organización de BioCultura. En esta edición además ganan presencia los alimentos aptos para gente que padece intolerancias como productos sin gluten o sin lactosa y crece también la oferta vegana.

Siendo la capital de Andalucía la sede esos días de la cultura bio, el producto estrella es el aceite ecológico de oliva virgen extra.


El público de BioCultura tendrá la oportunidad de catar los mejores aceites del país, pero también hay espacio para productos innovadores en un sector tan tradicional como el del olivar, como la mermelada de Un Olivo.


Todas estas propuestas llegan a Andalucía con el objetivo de hacer crecer el volumen de negocio interno del mercado ecológico. Los datos del 2015 son esperanzadores, en los últimos dos años la demanda de productos ecológicos aumentó en España un 40 por ciento y por primera vez se ha colado en el top 10 de países que más productos ecológicos consumen. El reto es que para el 2030 un 20 por ciento del consumo interior sea de productos ecológicos frente al 2 por ciento actual.

«BioCultura repite en Sevilla con el afán de impulsar a estas pequeñas empresas que nacen defendiendo valores ecológicos y de sostenibilidad, en una comunidad que a pesar de liderar la producción ecológica continúa estando a la cola en el consumo», explican sus organizadores.