MARIA TRIFULCA | OPINIÓN

En España ha habido más de 2.000 casos de corrupción desde al año 2000. Los niveles de corrupción entre funcionarios españoles de policía, educación, sanidad o hacienda están al nivel del norte de Europa. Y hay una zona donde se cruzan todos los problemas: municipios, contratos públicos y urbanismo.

Bruselas señala a Andalucía (Índice de Competitividad Regional de la UE) como la autonomía más corrupta de España. El cenagal de corrupción en el que se ha convertido Andalucía tiene un único responsable directo: el Partido Socialista Obrero Español. A lo largo de las últimas décadas, una comunidad autónoma que lo tiene todo para ser rica se ha convertido en un pozo de irregularidades que, para colmo, se coloca de forma recurrente como farolillo rojo en los indicadores de empleo y dinamismo económico. La tela de araña andaluza y la trama socialista de Valencia son apenas la punta del iceberg. Hace una década, la Justicia tenía 730 investigaciones abiertas contra políticos acusados de delitos de corrupción.

De ellas, 264 eran procedimientos penales contra cargos del PSOE. Cinco años después, la Universidad de la Laguna recabó información sobre distintos casos de corrupción urbanística y detectó 211 episodios ligados al PSOE, cifra equivalente al 31,2% del total. En 2014, el diario El Mundo documentó 83 casos de corrupción en España, de los que el 30,4% corresponden al partido del puño y la rosa. Dos ejercicios después, era el Partido Popular el que, recopilando fuentes judiciales, recordaba que el PSOE tiene 240 causas abiertas y más de 1.000 cargos investigados por corrupción.

Filesa, Malaya, Caso Guerra, Mercasevilla, Egmasa, Eres Andaluces, Fondos de Reptiles, Caso Edu, GAL, Astana, AVE, Caso CCM… Una larga lista de escándalos que parecen haber olvidado los que se jactan desde la bancada ‘siniestra’ pidiendo ‘dignidad democrática’ (Mario Jimenez dixit) y justificando con excusas de mal estudiante, una “corrupción” como perfecto bastón para asaltar al poder nacional, y que parecen haber olvidado todos y todas, y todes.

Por años se cuentan ya los informes emitidos por el periodista de Libertad Digital Pedro de Tena y que se recoge en el interesante libro ‘La Tela de Araña Andaluza: Hilos de un régimen’.

El PSOE de Susana Díaz, como el de Griñán o el de Chaves… ha sido una máquina de corrupción que a estas alturas apenas se molestan en disimular. Porque el PP, Ciudadanos y lo que queda de IU, o Podemos, o Adelante Unidas o como se llamen ahora, están más a las cuentas electorales. Ahora no toca hablar del desfalco a las arcas andaluzas: ¿Es que nadie va a recordarle al PSOE que es un partido corrupto hasta el tuétano?

La Fiscalía tiene evidencias de que el Apartahotel Trevenque, perteneciente a la empresa pública Cetursa gestora de la estación de esquí de Sierra Nevada, sirvió como alojamiento preferente y gratuito para cargos políticos y directivos enchufados por el PSOE que disfrutaban de todas las prebendas de la estación granadina sin pagar ni un solo euro, incluso el material de esquí.

OK Diario hacía público que a esta sociedad no sólo se le cargaron importantes cantidades en sobresueldos para enchufes socialistas -de hasta casi 13.000 euros al año-, sino que también se adjudicaron vehículos de lujo –Audi Q5 y Q7– a nombre de la empresa pública para utilización puramente privada de los agraciados por el ‘dedazo’ socialista.

El Ministerio Fiscal cuenta ya con los informes de la Cámara de Cuentas que desvelan los sobresueldos de hasta 13.000 € anuales que se autopagaban directivos socialistas de la empresa pública que gestionaba la estación, como ha desvelado OKDIARIO. Y ahora los investigadores han recabado ya datos de los vehículos empleados por los directivos con cargo a la misma sociedad pública: coches de alta gama que, fruto de un acuerdo con Audi, permitieron a los directivos adjudicarse el uso de ocho todoterrenos Q5 y Q7.

España cuenta con un total de 5.163 partidos políticos, sin embargo, el porcentaje más alto de casos investigados está en el Psoe, por encima incluso del PP [que no queda muy lejos por cierto].  Los de la rosa, que ahora molestan su posición en la bancada de perdedores extraoficiales -son oposición por más que protesten-, piden “dignidad de las instituciones” cuando su partido tiene abiertos 77 casos de corrupción entre los que se cuenta el de los EREs de Andalucía, el mayor cuantitativa y cualitativamente de la historia de España; cuantitativamente por su volumen, y cualitativamente porque la corrupción andaluza no es el resultado indeseado de la debilidad humana, sino la columna vertebral de un sistema clientelar podrido hasta la médula.

¿Cómo puede ser que pasen los días, y las comisiones, y los plenos… Y nadie reparta escaño por escaño los datos de la corrupción socialista?

Cuáles son los casos de corrupción más graves de España

Profesionales Teóricos

El PSOE, estudiado de punta a punta solo tiene profesionales… de la política. ¿Imaginan los lectores a José Antonio Griñán detrás de la barra de un bar madrileño con su tiza en la oreja esperando servir un ‘chatito’ de vino?¿Imaginan a María Jesús Montero en una pescadería ceutí dando charla a la señora de turno mientras quita las escamas a una merluza?¿O a Susana Díaz como cajera de supermercado?¿Y a Jiménez Barrios en un taller mecánico cambiándole la rueda a una furgoneta?¿O a Juan Cornejo cargando cajas en una plataforma del Carrefour a media noche? Son profesiones habituales de nuestra tierra, pero el esfuerzo de imaginación debe ser importante.

No los imaginan porque no nacieron para eso. Para eso nacimos usted y yo.  Ellos nacieron para vivir de la política a pesar de quien sea. Los que dicen tener las soluciones al empleo, la sanidad, la educación o la dependencia, no saben lo que es resolver el problema de un paciente en dos minutos, ni levantarse a las cinco de la mañana, ni ‘levantar la chapa’ de un negocio sin siquiera la seguridad de hacer caja suficiente para pagar a dos empleados. Son gestores de la medicina sin ser médicos, y dictadores del ejemplo educativo, aunque muchos ni acabaran sus carreras universitarias. Este es el nivel.

Quienes se jactan en pedir respeto por los principios democráticos, aunque ellos no tuvieran reparos en gastar dinero público en prostíbulos, forfait, chupitos, langostas y coches de 75.000 €… y no pasa nada. Porque son adalides de la dignidad. Ellos son profesionales teóricos. Y bien pagados, porque mientras la tortuga justicia dice si o no: ‘yo no fui, no estaba, no me suena, no me consta’.

 

Ser mortales no mola

Sus majestades de los Ere, los de los 660 cargos de confianza, los de los 3.000 enchufados en la Junta (‘la que junta’ a los de siempre), la administración que se sabe donde empieza pero no donde termina, la que rinden lealtad (Hosanna!) a mamá Psoe, se revuelve ahora en las fornidas butacas parlamentarias cuando les insinúan siquiera acabar con los aforamientos políticos, esto es: ponerlos en la misma línea de trato judicial que cualquier ciudadano de a pié. No es más. Pero ellos ni se ven ni quieren que los traten como a cualquier ciudadano, porque huele cada vez más cerca la maquinaria del ‘banquillo judicial’: ¡No Hija No!

Porque lejos de su discurso polillero de treinta y siete años de mentiras bien vendidas, hay demasiada podredumbre ocultada bajo la alfombra. Y lo saben, y levantan polvo, y mandan globos sonda… pero a este marioneta se le ve ya la mano del titiritero.

Dicen los que ‘están por encima del bien y del mal‘, que la formación VOX ‘quiere que se deje morir la gente en el Mediterráneo’ (Mario Jiménez). Pero no se molestan siquiera en preguntar el porqué aseveran los de Abascal que Salvamento Marítimo es un autobús por el Mediterráneo. Acusan al partido de los 400.000 votos andaluces y 12 diputados de ser la extrema de todo. Y esto lo dice con un impostado cabreo, falta dramaturgia, quienes al mismo tiempo que se daban golpes en el pecho con la sanidad, el orgullo andaluz y ‘la joya de la corona’ según Susana Díaz, escondían más de 500.000 personas de listas de espera: bochornoso. Muchos de ellos, por cierto, ya da igual que se les atienda o no, porque fallecieron esperando. 

Por cierto… ¿Y Susana Díaz? ¿Alguien sabe hacia donde ha salido corriendo? Pedro Sánchez no la deja dormir y ‘Toma Nota’, que en castellano andaluz significa: ‘Te estoy esperando mushasho’. Pedro pídele consejo a Toscano que esta te espera en una rotonda de Dos Hermanas, vaya si te espera…

Y alrededor orbitan los palmeros y agradaores, enchufados de sueldos estratosféricos como la estrella partidista de voz cascada de la radio pública andaluza, que cobra 657 euros por mañana echada en la radio [219€ por hora]. Un chef con contrato gourmet (de septiembre a diciembre 2018: 41.382€), o un programa de adelgazamiento de personas, -no de presupuestos- con la que factura la filial de Mediapro más de tres millones de euros. O los 5,1 millones de euros que se embolsa la productora de Juan y Medio. Y lo que te rondaré morena.

Y en la bancada socialista dando clases de dignidad. Y la veleta naranja -entre pucherazo y candidatos que se van del partido en Cádiz-, a todo giro diciendo una cosa y la contraria; el PP pellizcándose porque aún no se cree que presida la Junta y los republicanos de rasta maquillada, disparando ocurrencias desde sus caros portátiles de ‘manzanita’ tapada con pegatinas de hoz y martillo. Y así está el patio, porque como dijo petit comité un parlamentario socialista a otro de VOX ‘todo esto forma parte del espectáculo, ya os acostumbraréis’.

EFE

¿Eres? ¿Qué eres?

Los ERES es el modus operandi de un partido-institución que ha ganado elecciones dopado, pagando con dinero público la paz social mientras dejaba huir el tejido productivo. Los ERES se han usado para callar la protesta social del cierre de industrias punteras que recibieron grandes cantidades de dinero público de la Junta por instalarse en Andalucía. Los ERES explican por qué Susana Díaz tuvo más avales que votos en las primarias del PSOE. Los ERES es regar con dinero público una nula gestión industrial que tiene a esta bendita tierra nuestra sin modelo productivo. Los ERES es fomentar que los jóvenes universitarios andaluces tengan que emigrar cuando acaban sus carreras porque sus cualificaciones no tienen empleabilidad en Andalucía. Los ERES es una subvención a las grandes empresas y capitales por despedir a cientos de miles de personas de la gran industria andaluza. Los ERES es tener a la que fue uno de los principales focos industriales de Andalucía como Linares (Jaén) con la tasa de desempleo más alta de España. Los ERES es que 9 de los 10 barrios más pobres de España sean andaluces. Los ERES es que si Andalucía fuera un Estado de la Unión Europea sería el país con más desempleados de todo el área comunitaria. Los ERES es la compra de votos a cambio de sostener un pueblo silente y resignado. Los ERES son los responsables de que el silencio sea el idioma oficial de Andalucía. Los ERES es el resumen de 40 años del PSOE en Andalucía

Resultado de imagen de SINDICATOS CORRUPTOS

Los representantes de los trabajadores: que no trabajan

Y los sindicatos mientras a su aire. Los sindicatos de clase, CC OO y UGT, están «dopados» con 80.000 delegados sindicales de empresas que ya no existen. Esta cifra representa casi un tercio del total de representantes sindicales, que ronda los 260.000 en toda España. Al menos 55.000 delegados sindicales corresponderían a empresas con más de diez trabajadores y otros 25.000 delegados representarían a las empresas con entre cinco y nueve trabajadores. De acuerdo a los datos del INE sobre defunción de empresas entre 2013 y 2017, un total de 29.419 empresas con entre cinco y nueve trabajadores habrían cesado su actividad por completo. En ese mismo periodo, otras 9.060 empresas con más de diez trabajadores habrían echado el cierre. Al cruzar estos datos se desprende que el 30,76% de los delegados sindicales son representantes «fantasma» de empresas que ya no existen, según los cálculos de la Central Sindical Independiente de Funcionarios (CSIF).

Las propias centrales mayoritarias han admitido en más de una ocasión los pactos entre ellas para no dar de baja a sus delegados una vez expira su mandato al desaparecer las empresas en las que trabajaban. De esta forma, se aseguran el cobro de las pertinentes subvenciones públicas. Además, estos 80.000 representantes «fantasma» permiten acceder a las ayudas de los gobiernos regionales.

Otro día te hablo del ungüento a CCOO y UGT de 30 millones de euros. Otro escándalo en cursos de formación.