La designación del pregonero de la Semana Santa siempre es noticia en Sevilla, pero este año la noticia tiene un mayor alcance, porque Charo Padilla, periodista de Canal Sur Radio, se ha convertido en la primera mujer que en ochenta años va a pregonar la Semana Mayor de la ciudad.

Este hecho histórico en la Semana Santa de Sevilla pesa en el ánimo de esta periodista, que no dudó en calificar como «el reto más importante de mi vida» pronunciar el pregón que asume «con mucho orgullo y un poco de miedo, porque soy la primera mujer y se me va a mirar con lupa».

A pesar de ello y consciente de que «no puedo gustar a todo el mundo», señaló que el reto lo afronta también «con la seguridad de los años que llevo haciendo Semana Santa» y la experiencia que tiene como periodista de radio.

«Soy una periodista de radio y tengo que ser los ojos de los que no ven. Con el pregón es lo mismo», explicó la periodista, para quien lo más importante de un pregón es «lo que se dice, pero sobre todo cómo se dice».

La próxima pregonera hizo estas declaraciones durante su comparecencia en el Consejo de Hermandades y Cofradías en la que se oficializó su designación y la de Fernando Vaquero como cartelista de la Semana Santa de 2019. Junto a ellos, presidieron la mesa el presidente del Consejo, Antonio Piñero, y el tesorero, Francisco Vélez.

Sobre su pregón, señaló que la principal novedad, aparte de que lo pronunciará «una voz femenina», será que «es el mío y que será distinto al de todos», porque «cada persona tiene su pregón». Sí avanzó que «mi pregón va a ser el de la bulla, porque soy una pregonera de la calle, porque soy una reportera de la calle».

Su objetivo, si tuviera que resumirlo en un titular, confesó que sería «Charo Padilla hizo el pregón que todos esperaban, porque quiero que me reconozcan».

Al pregón esta periodista aseguró que ha llegado sin estar en sus planes. «Nunca estuvo en mi mente. Ni lo he pedido para mí, aunque lo he pedido para otras», explicó. Dos hechos terminaron de decidir a Charo Padilla, a quienes muchos le habían pedido que diera el paso.

Para empezar, una colaboración periodística para escribir una columna en un diario que le obligó a hacer «un ejercicio de memoria y darme cuenta de que había muchas vivencias, que estuve en lugares privilegiados y hubo mucha emoción».

El otro hecho fue una conversación con el pregonero de la última Semana Santa , José Ignacio del Rey Tirado, quien le comentó que «en la vida ocurren cosas que no están en tus planes, pero que tienes que hacer».

Entre los pregones que quiso recordar en su comparecencia, Charo Padilla citó a Ignacio Jiménez Sánchez Dalp, «que estaba muy tranquilo», a Rafa Serna, que «lo viví muy de cerca por la parte musical», a Carlos Colón y Carlos Herrera, que acompañó a la pregonera a la sede del consejo, junto a su marido Manuel Marvizón y su hija Sofía.

«El pregón lo veo como un regalo que me ha dado Dios y quiero que mis hijos y mi marido se sientan orgullosos», añadió la pregonera quien señaló que su marido no va a componer ninguna marcha para este acontecimiento, porque «requiere mucho tiempo»Sí seleccionará una marcha de Marvizón, aunque no avanzó ningún título.

Sobre la igualdad de la mujer en las cofradías sevillanas, Charo Padilla señaló que se ha avanzado mucho en los últimos años. «Eso ha cambiado mucho. Yo no podía salir de nazarena hace años y mi hija puede. Ahora hay monaguillas y hermanas mayores. A lo mejor más mujeres hermanas mayores debería haber, pero las habrá».

Fernando Vaquero: «Quisiera pintar una saeta a Sevilla»

Fernando Vaquero, designado por el Consejo de  Hermandades y Cofradías como el próximo autor del cartel de la Semana Santa, afirma que con esta obra «quisiera pintar una saeta a Sevilla».

El artista, que es hermano de la Amargura y que acudió a la sede del Consejo con la medalla de su cofradía en el bolsillo, no sabe aún el motivo que animará el cartel, en el que ya está pensando.

«Ahora estoy en una nube», reconoció Fernando Vaquero, a quien en dos meses le han venido dos de las mayores alegrías de su vida: ser padre, el mes pasado, y el encargo del Consejo, este mes.

Además, esta designación le ha traído recuerdos, como «la imagen del niño que colgaba láminas de la Semana Santa en su cuarto» y la de su tío, el también artista Francisco Maireles.

En ese sentido, señaló que cada proyecto lo acomete en tres fases: documentación, composición, «que es la parte más difícil», y la ejecución pictórica. «Cuando cojo el pincel y sé qué quiero pintar me quedo tranquilo», señaló.

El artista realizará una obra fiel a su estilo, que definió como «tenebrista, historicista y realista», con una «técnica tradicional de óleo sobre lienzo».