img_4941  LA MIRADA DE JOSE MIGUEL MARTIN PELEGRIN

Despedíamos el día de ayer con un nuevo incendio forestal en la localidad de Riotinto, en Huelva, que sucede al de hace unos días de Moguer y al posteriormente ocurrido en Sierra Calderona. A raíz de este último, de todos es conocido un vídeo, convertido en viral, en el que un bombero implicado en las tareas de extinción, denunciaba que el exceso de celo ecologista de las administraciones, el cese de actividades en el campo y el dejar hacer a la naturaleza a toda costa, estaba convirtiendo los bosques en focos de maleza intransitable, que los vuelve fácil pasto de las llamas y dificulta enormemente su extinción.

No valoraré el video, mi comentario de hoy tratará más bien sobre las virulentas reacciones posteriores de varios grupos políticos, sobre todo de la izquierda populista ante la opinión de este profesional y como este señor en entrevistas posteriores en radio, tenía que justificar y casi disculparse por todo lo afirmado, lo que a mi entender, eran verdades como puños.

Aaamigo mío!…., haciendo gala de una sinceridad admirable has cometido la imprudencia de discutir uno de los varios paradigmas ideologizados que existen en nuestro país, y te has convertido en persona non grata, al cuestionar lo incuestionable, a los ecologistas, los poseedores de la verdad absoluta sobre como convivir en el planeta tierra.

En esta España nuestra en donde determinado sectores, sobre todo los llamados renovadores de la vida política, esos con ideas del XIX y amigos de Maduro, se han apropiado y ideologizado valores de todos, sesgándolos a su antojo,  haciéndolos dogmas de fe incuestionables y convirtiéndose ellos en jueces de lo aceptable y lo no aceptable,  los nuevos  Torquemadas de nuestro siglo. Recibiremos el desprecio y la crítica feroz si nos atrevemos a contradecir a aquellos que se han autoerigidos en poseedores de la única razón verdadera.

En nuestro país, matizar a los ecologistas, y como su exceso de celo dificulta actividades agro ganaderas que han existido siempre, provocando, por irrentable, el abandono del campo, dejándolo en manos del fuego, es pecado mortal y te convierte casi en un terrorista medioambiental, pero no es sólo en este caso, hay otras muchas ideas secuestradas también por estos monopolistas del pensamiento válido.

Cuestionar determinadas discriminaciones positivas hacia la mujer recogidas en nuestra legislación, que rompen la igualdad constitucional te convierte ipso facto en un machista, defender la unidad de nuestro estado, el marco constitucional y la bandera  te hace un facha, matizar las leyes de inmigración para asegurar un ordenamiento en la entrada de inmigrantes te vuelve un xenófobo, contradecir políticas de gastos público indiscriminado para garantizar nuestra economía y evitar una quiebra futura,  te convierte en un insolidario, defender políticas liberalizadoras y de privatización del sector público, implica que eres un radical de derechas y si además defiendes la flexibilidad del mercado laboral ya te habrás encarnado en un esclavista.

Pues sinceramente creo que lo que si soy, es libre y respetuoso en mi manera de pensar, libre para denunciar esta hegemonía de pensamiento válido que se está imponiendo a golpe de insulto y descalificación para todo aquel que no comparte unas ideas apropiadas y reformuladas a gusto de unos pocos excluyendo  y descalificando al que se atreva a cuestionarlas.