La Diputación invertirá casi un millón de euros en la creación de una red provincial de oficinas de turismo, así como en los equipamientos necesarios para modernizar las existentes.

Según el proyecto de actuación, la red de oficinas de turismo de la provincia estará conformada por treinta establecimientos municipales y una oficina provincial, que estarán centradas en orientar, asistir e informar al turista sobre los recursos, actividades y toda la información que requiera el visitante para su estancia en los distintos destinos de Sevilla.

Turismo de la Provincia (Prodetur), a través de distintas actuaciones y proyectos, interviene en el mantenimiento y modernización de estas oficinas. También, actúa como intermediario de las citadas oficinas de turismo de la provincia de Sevilla, dinamizando e impulsando esta actividad en los municipios, a través de su centro de información ubicado en la Casa de la Provincia de la ciudad hispalense.

La Diputación cuenta con un presupuesto de 940.000 euros para el sumistro, instalación, configuración y puesta en marcha de los equipamientos informáticos necesarios para la modernización de las oficinas de turismo de Sevilla y la configuración de esta red.

 

LA DIPUTACIÓN CONSIGUE SALDAR LOS 11,53 MILLONES CON LOS QUE ARRANCÓ 2017 

La Diputación de Sevilla finalizará 2017 sin deuda viva, es decir, sin deber a los bancos ni un euro por créditos u otro tipo de operaciones financieras, tras saldar los 11,5 millones que tenía a finales del pasado ejercicio. Culmina así un ciclo de continuas bajadas que arrancó en 2010, antes de que entrara en vigor la Ley de Estabilidad Presupuestaria en 2012, que obliga a las entidades locales (ayuntamientos y diputaciones) a priorizar los pagos de esta deuda viva sobre lo demás. En concreto, en 2010, el ente debía a bancos y cajas de ahorros más de 243 millones de euros, una de las cifras más altas hasta entonces.

A partir de ahí, se han ido producido descensos. En números absolutos, la reducción más importante se produjo entre 2011 y 2012: se amortizaron casi 63 millones de euros o el 30,43% de la deuda bancaria existente entonces. Proporcionalmente, las bajadas más importantes se han registrado en los últimos tres ejercicios: en 2014, se quedó casi en la mitad del ejercicio anterior, con una caída del 48,49% (se amortizaron más de 53 millones de euros); en 2015, el descenso fue del 54,44%, con una amortización de casi 31 millones; y, en 2016, la bajada fue del 55,34%, o de 14,2 millones de euros en total.