El municipio sevillano de Casariche ha celebrado este sábado, 22 de julio de 2017, un momento histórico. Ha vuelto a deslumbrarse con su mayor joya arqueológica. Una pieza excepcional que ha vuelto a casa. La localidad ha recuperado 32 años después de su hallazgo el mosaico romano ‘El Juicio de París’, que desde 2002 se exponía en el Museo Arqueológico de Sevilla. Se trata de una pieza única en la Península Ibérica y de gran valor patrimonial e histórico por el estado de conservación, su belleza, su carácter pictórico y porque el tema central es singular en la época en la que se creó, entre finales del siglo V y principios del VI, ya en el mundo tardorromano. El lugar escogido para presentar de nuevo esta pieza única ha sido la Colección Museográfica del Mosaico Romano de la localidad, que se ha inauguró en marzo de 2014 y donde desde este sábado se expone esta obra. El acto, que comenzaba pasadas las 10:00 horas, ha reunido a autoridades locales y asociaciones de vecinos, además de expertos en arqueología y arte. La vuelta del mosaico ha sido un camino largo y complicado. Lo relataba el alcalde de Casariche, Basilio Carrión, en la presentación de la pieza, en la sala principal del museo abarrotada por un centenar de asistentes. El regidor ha agradecido la voluntad de acuerdo de la presidenta andaluza, Susana Díaz, para poder cumplir el sueño de recuperar una obra que es patrimonio de la localidad.

 

Se extrajó en 2000 de la villa El Alcaparral y desde 2002 se exponía en el Arqueológico de Sevilla

 

El mosaico ‘El Juicio de Paris’ se descubrió en julio de 1985 pero no fue hasta el año 2000 cuando se extrajo de su yacimiento en la villa El Alcaparral. La propietaria de la parcela donde se halló el mosaico, María Jesús Martín-Artajo, relata que se topó con las teselas de la obra un día que jugaba con niños de su familia a encontrar restos arqueológicos en el cortijo. Asegura que entonces ya sabía que la tierra ocultaba maravillas de la historia romana. Y así fue, y la primera reacción de los niños al ver el rostro de una mujer fue: “¡La Virgen!”. Hoy dice sentirse feliz y contenta por ver a Casariche recibiendo con emoción la vuelta del mosaico. El ‘Juicio de Paris’ es un gran mosaico de 3,6 metros de alto por 3,2 de ancho, que representa la famosa escena de la mitología romana, donde las diosas Atenea, Hera y Afrodita se disputan, ante Paris y Hermes, la manzana de oro, símbolo de la belleza.

Un mosaico pictórico de influencia oriental

Antonio García, director de la Colección Museográfica de Casariche, asegura que es el único mosaico hallado en la Península Ibérica en el que el juicio de Paris es el tema central, y no auxiliar de la obra: “El motivo que se narra se encuentra intacto. La escena está completa, solo falta la moldura de alrededor. Vemos que se trata esta escena mitológica de forma muy pictórica”, expone el historiador. Los estudiosos datan la obra entre finales del siglo V y principios del VI después de Cristo y una teoría que está cobrando fuerza es que el mosaico fue importado, es decir, que no se elaboró en la villa romana de El Alcaparral. En la época tardo-romana había talleres itinerantes que vendían piezas o plantillas. Juan Carlos Jiménez, arqueólogo que participó en las excavaciones en el yacimiento de ‘El Alcaparral’, está casi convencido de que el mosaico se adquirió en un taller itinerante. Así lo expuso en una conferencia de los cursos de verano en Casariche en septiembre de 2014: “Esta pieza es un emblema, la han traído de fuera. Por las teselas se aprecia la influencia oriental”, señala el investigador, que cree que la pieza pudo haberse creado en el norte de África o en Oriente.

 

 

El arqueólogo habla del momento en que se adquirió la pieza. “Estamos ante la villa de un personaje imperial bizantino que encarga un episodio de la mitología griega, de la Ilíada de Homero. Ocurre en la época romana tardía, con el avance de los visigodos”, relata. El investigador piensa que el mosaico ‘El Juicio de Paris’ es “una pieza única y excepcional” por su temática, por la riqueza cromática, por su ejecución y el significado en el momento en el que se encargó y adquirió. “Una andanada de cultura clásica grecolatina en una época hispano-romana en convulsión, con un cristianismo incipiente y con el poder visigodo emergente”, concluye.