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LA MIRADA |@carlosmorillas

No me gustan los enfermos mentales que escudados en una animalismo mal entendido, azotan la cordura y me hacen creer que estamos ante la plasmaria involución del mal llamadohomo sapiens’. Puede gustarte o no, defenderlo o no, aplaudirlo o no… pero no cabe en cabeza de nadie que sirva de mofa o escarnio la muerte de un hombre

¿Alegría y burla por la muerte de un ser humano? ¿Pero qué clase de alma tiene un sujeto/a que se ríe y regocija por la muerte de un niño con cáncer al que gustaba jugar con un capote?¿Qué culpa tenían Víctor Barrio o Ivan Fandiño de amar su profesión aún a riesgo de costarles la vida…?

¿Es que todo vale en este país de pandereta, caja-tonta y políticos mangantes? Siempre todo con el “presunto” delante…

No se puede amar la vida si deseas la muerte: Hipócritas. No se es valiente escupiendo tras un pseudónimo: Cobardes. Alguien debería apretar y mucho a las multinacionales propietarias de las redes sociales para que las altas de los usuarios fueran con dirección domiciliaria y Dni. A más de uno se le iban a quitar las ganar de ser tan valientes desde el anonimato…

Respeto por los muertos y por los vivos, y educación…

Han sido cientos de personas, incluyendo también activistas declarados antitaurinos, las que han censurado este tipo de actitudes contra la memoria del torero Iván Fandiño y así lo han expresado a través de Twitter, dirigiendo cordura hacia quienes descalificaban al diestro recién fallecido e informando de los hechos a la Policía Nacional a través de su cuenta @policia. Eso debería ser lo normal.

De nuevo estribamos en lo mismo: la falta de valores de estos desechos sociales que algún día también sufrirán una cornada mortal de su propia vida. El de la guadaña también les mira a ellos.

Y esto sin ‘presunción’… Hay infierno para todos…