J.CAMACHO | EMPRESA

Con la nueva temporada a las puertas, el Gran Hipódromo de Andalucía GHA, ubicado en Dos Hermanas, ha encontrado en Roberto Cocheteux Tierno (66 años) al empresario de referencia necesario para relanzar la instalación nazarena, puesto que la sociedad privada que desde hace tres años gestiona el hipódromo de Dos Hermanas, ADHI (Apuesta Deportiva e Hípica Iberia, S.A.) amplia su capital con la incorporación de dos millones de euros y refuerza la iniciativa empresarial hípica para los próximos siete años. Un proyecto que se antoja interesante, creativo y necesario para el tejido empresarial de la provincia.

La inversión económica en la nueva etapa del GHA la realizan el empresario madrileño Roberto Cocheteux; el exfutbolista, empresario y abogado Rafael Ojea (exportero de Rayo Vallecano y Racing, entre otros). Junto con Fernando Sanz, exfutbolista del Real Madrid y Málaga, y el propio Ojea, han sindicado las acciones de los tres, dejando en su poder el control de la sociedad al sumar el 70% de los derechos políticos.

El proyecto toma altura este jueves 12 de abril asomado a una «novedosa» temporada de caballos que presentarán a medios de comunicación nacionales y personalidades y profesionales vinculados a los principales hipódromos de España (Zarzuela, San Sebastián, Pineda…) así como entidades francesas y portuguesas. Será desde las 17.00 horas. Se ofrecerá un cocktail y podrá disfrutarse desde las 21.00 de la primera de las jornada nocturna de caballos. El director de comunicación del recinto Carlos Morillas, asevera que ‘este ambicioso proyecto va a sorprender a propios y extraños, porque tiene una gran dosis de trayectoria, veteranía y profesionalidad, además de una gran implicación de un equipo humano y técnico que ha hecho lo indecible para hacer de las instalaciones nazarenas desde ahora un referente europeo en deporte, ocio y cultura del que muchos se sentirán muy orgullosos’. Nos lo asegura un periodista y empresario referente y bragado en proyectos, capital para focalizar en lo que ocurra desde hoy en el GHA.

El GHA ofrecerá una serie de iniciativas que le darán vida a un hipódromo nazareno que ha sufrido un importante restiling y que van más allá de las carreras de caballos, como es la puesta en marcha de un museo interactivo del caballo, o la organización de una escuela de formación profesional dirigida a futuros cuidadores, herradores, transportistas, jockeys y preparadores.

Asimismo, tanto él como Rafael Ojea, que ostenta el cargo de director general de la nueva sociedad, pondrán en marcha las carreras nocturnas e impulsarán una apuesta firme sobre el ocio con la inauguración de un restaurante VIP (ya concluido), una zona gastronómica y de restauración y la posibilidad de celebrar conciertos y festivales en el mismo recinto hípico.

Roberto Cocheteux procede de la sanidad privada, en concreto de la Organización Sanitas Internacional, donde presidió durante 23 años esta entidad de la que disponía el 25% de las acciones hasta el pasado año 2012, cuando se vio abocado a abandonar la presidencia, si bien se hizo efectiva su salida de Sanitas dos años más tarde, al coincidir con la edad de jubilación en este país suramericano, establecida en 62 años para los hombres.

Jubilación empresarial de Cocheteux

Durante su mandato, Sanitas en Colombia pasó de tener 200 empleados a catorce mil en el país suramericano, y «sin sindicatos» —recuerda—. Desacuerdo entre accionistas con su manera de gestionar el negocio sanitario provocó la salida del empresario madrileño de la compañía internacional. Desde entonces se ha dedicado «a vivir de otra forma, a disfrutar de mi jubilación y de mis tres nietos».

La apuesta de Cocheteux por los hipódromos le viene de lejos puesto que ya intentó entrar en La Zarzuela (Madrid) junto con otros empresarios aficionados y entidades como la Once, NH y Caja Madrid. La oferta que presentaron quedó segunda, tras la del grupo hispanofrancés Equal.

Pero ésta última al final no quiso entrar por asuntos relacionados con las apuestas. Cuando todo parecía que se iban a gestionar La Zarzuela, el Estado decidió encargar la gestión y su privatización a la sociedad pública Sepi, que actualmente la administra.

El proyecto pinta bien, viste elegante y suena a éxito: veremos.