La diputada provincial de Cultura y Ciudadanía de la Diputación de Sevilla, Rocío Sutil, y el alcalde de Fuentes de Andalucía, Francisco Martínez, han presentado este miércoles en la Casa de la Provincia el cartel anunciador del Carnaval 2018 que esta localidad “va a revivir, un año más, entre los días 8 y 18 del próximo mes de febrero”.

Según señala la Diputación en una nota de prensa, se trata de una fiesta declarada de Interés Turístico de Andalucía por su “singularidad, ya que desarrolla un tipo de disfraz, la denominada ‘máscara’, con unas características que la convierten en un tipo totalmente autóctono, y por su antigüedad y arraigo en la ciudadanía”.

“Sus inicios se remontan a la llegada de los Borbones a la corona de España, pero es durante la dictadura cuando adquiere su sello inimitable, logrando sobrevivir a esta época y con una evolución posterior que rechaza influencias de otros carnavales”, explica.

Este año, el carnaval fontaniego arranca el día 8 con el Jueves Lardero, una jornada en la que vecinos y visitantes disfrutan de un día de campo en el parque rural cercano de La Fuente de la Reina, en plena campiña. En la merienda, es típico el consumo de chacinas, palmito y el dulce que es producto autóctono de Fuentes de Andalucía, el ‘entornao’.

La fiesta continuará hasta el 18 de febrero, donde se pondrá el broche final al carnaval con el Domingo de Piñata, donde las murgas y las chirigotas de Fuentes de Andalucía estarán por la calle Carrera, junto a las máscaras. A partir de la caída de la tarde y como colofón, un gran pasacalles, formado por charangas, máscaras y diferentes murgas, acompañan al ‘Gran Entornao’, que, finalmente, será quemado en el Recinto Ferial, lo que supone el fin del Carnaval 2018.

“SINGULAR POR SU GASTRONOMÍA Y TIPOS”

Según destaca, el Carnaval de Fuentes de Andalucía “no ha sucumbido a influencias de otros carnavales más importantes y conserva su impronta y su singularidad genuinas”.

En la gastronomía, con el ‘entornao’, dulce local típico de estas fiestas, que se elabora con harina, agua, ajonjolí, azúcar, canela y pimiento molido, lo que le da su característico color anaranjado, que lo diferencia de otros dulces. Además, entre las viandas propias del Jueves Lardero, se añaden las chacinas, los palmitos o el pan de rosca.

En las celebraciones, con un Jueves Lardero, cuyos orígenes se remontan al propio inicio del Carnaval, que supone una despedida de la carne, por eso se disfrutaba en todo lo posible en los días previos a los cuarenta en que la religión hacía preceptivo su ayuno; o en la identificación de esta fiesta con la calle Carrera, una de las arterias principales de esta localidad, donde se llevan a cabo la mayor parte de los actos programados para la fiesta. Las máscaras se pasean por esta calle y es un escenario al aire libre para el disfrute de propios y foráneos.

En los tipos, con las máscaras, hechas con cualquier material (mantas, colchas, ropa vieja, artículos inservibles) con el que se pueda disfrazar el cuerpo de la manera más grotesca posible para evitar así ser reconocidos. Un disfraz acompañado de voz de falsete, gestos naturales y modificación de la forma de andar, lo que compone una estética muy peculiar.

Por último, las murgas son las agrupaciones de personas que cantan en el Carnaval diferentes coplas o canciones características, que se constituyen como uno de los elementos más importantes del Carnaval fontaniego.