Foto: Pascual

NEREA NAVARRO | Diario de Jerez

El verano es una época esperada por todos pero en Jerez y concretamente, en el Hogar La Salle, se vive de una forma diferente y muy especial. No hace falta estar más de cinco minutos hablando con alguno de los 40 niños de la Zona Norte -de entre 6 y 16 años- que han formado parte de esta III edición de las colonias urbanas de verano, fruto del trabajo conjunto de Cáritas Diocesana, Hogar La Salle y la Orden Hospitalaria San Juan de Dios, para saberlo. Estas tres entidades de Iglesia siguen apostando por la defensa de los derechos de la infancia siendo la clave del proyecto, un año más, la educación en valores y el desarrollo social y educativo de todos los jóvenes jerezanos de la Zona Norte.

Como apunta el hermano Juan Bautista de las Heras, coordinador de la asociación Hogar La Salle, esta actividad “no responde a algo puntual”, sino que forma parte de un proceso en el que el trabajo con los jóvenes es el objetivo principal de la misión conjunta de estas instituciones. “Las colonias son simplemente, una recompensa para los niños después del trabajo que hacemos con ellos durante todo el año. Días de ocio y tiempo libre donde conviven, aprenden y se educan en valores”, explica. Ésta III edición, que con el objetivo de convertirse en ‘El país de los cuentos’, finalizó el pasado viernes día 13 de julio después de 4 días de diversión y ha contado con el gran peso de un voluntariado formado por 40 personas de entre 18 y 65 años. “Es de agradecer todo el esfuerzo que los voluntarios hacen todos los años porque sin ellos esto no sería posible”, explica Anabel Montero, técnica del Proyecto de Infancia de Cáritas.


LOS NIÑOS TE AYUDAN A POTENCIAR LOS SENTIMIENTOS Y TE SIENTES COMO UNO MÁS


‘El país de los cuentos’ ha contado tanto con actividades lúdicas, como la salida al Aqualand Bahía de Cádiz y al Club Nazaret, como salidas culturales con la visita al Zoobotánico. “El lema de este año es muy significativo. Con este país de los cuentos hemos querido trabajar una serie de valores con los niños a través de los cuentos tradicionales y películas que ellos conocían pero dándole otros valores y una vuelta de tuerca”, comenta Marta Ramírez, coordinadora del voluntariado Apoyo a la Obra Social de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios.

Desde el Hogar La Salle insisten que durante las colonias se trabaja mucho con la diversidad y la convivencia e integración entre niños de diferentes nacionalidades. “La tolerancia y la integración la tenemos muy presentes. En las colonias entra en juego la diversidad porque tenemos diferentes perfiles de niños, chicos con diferente nacionalidad o con necesidades educativas especiales que aprenden a convivir en armonía sin ningún tipo de problemas”, asegura Inma Calderón, trabajadora social del Hogar La Salle.

La guinda del pastel en esta nueva colonia urbana de verano, fue la velada nocturna en el Hogar, actividad que marca la diferencia respecto a las dos anteriores ediciones. “Cada año, una vez finalizado el campamento, nos reunimos para mejorar e intentar dar respuesta, en la medida de lo posible, a lo que los niños demandan. Todos pedían dormir juntos una noche en el Hogar y este año lo hemos conseguido”, comenta Montero.

Pilar Calderón y Manuel Morillo son dos de los 25 jóvenes voluntarios que han aportado su granito de arena para colaborar con un proyecto que “les llena de ilusión cada verano”. “Cuándo terminan las colonias sales con una satisfacción tan grande que supera al cansancio. No se puede describir con palabras. Los niños te ayudan a potenciar los sentimientos y te sientes como uno de ellos. Nosotros recibimos más de lo que damos”, concluyen.

Desde el Hogar La Salle no se descarta la posibilidad de poner en marcha un nuevo proyecto de cara al próximo verano, una colonia urbana para adolescentes a partir de los 16 años. La solidaridad en Jerez no tiene vacaciones y este es uno de los claros ejemplos.