(Foto: Gtres)

Hablar de tendencias es siempre tendencia en estas fechas. Da igual que año tras año la mayoría de pronósticos acaben en nada y que en 2017, contrariamente a lo que decían algunos expertos, la comida filipina no haya estado de moda -si lo ha estado, no nos hemos enterado- y lo de los boles siga siendo algo muy bonito para Instagram, pero poco habitual en el 99% de los restaurantes y hogares.

Pero da igual porque llega enero y hay que jugar a adivinar el futuro para saber qué se comerá en este 2018 recién estrenado. Además de aguacates, claro, porque si hay algo seguro es que este fotogénico alimento seguirá pegando fuerte los próximos meses.

 

Fermentados, otra vez. 

Llevamos tiempo repitiéndolo, así que algún año acertaremos. Y es que sí, en 2018 los fermentados prometen ser -o volver a ser- una de las sensaciones gastronómicas de la temporada. Nada nuevo en realidad, porque hablamos de alimentos tan clásicos como los encurtidos, el yogur o el kefir, pero sus propiedades saludables y digestivas parece que les van a hacer ganar puntos, tanto en la alta cocina como en la lista de la compra. Kimchikombuchatempeh… Si todavía no te suenan estas palabras, ve memorizándolas.

 

Agua con gas. 

Decir que el agua va a ser tendencia puede sonar absurdo, pero muchos expertos en la materia coinciden en señalarla como la próxima bebida de moda. Las razones tienen bastante lógica: los refrescos y su sobredosis de azúcar están en retroceso y el alcohol tampoco tiene buena fama, así que el agua carbonatada -incluso con sabores, aunque aquí el azúcar vuelve a estar presente- puede pintar algo en este 2018.

Menos carne, más vegetal. 

Las dietas vegetarinas y veganas se van convirtiendo en una opción contemplada por muchas personas, no sólo por un tema de salud o de no querer comer productos animales, sino también por motivos medioambientales. Y es aquí donde las bebidas vegetales en sustitución de la leche y las proteínas vegetales como alternativa a la carne van ganando puntos, con productos ya en el mercado que prometen reproducir el sabor y la textura de una hamburguesa, pero sin carne. Si hasta McDonad’s se apunta al veganismo será que algo ven venir.

Nuevos “superalimentos” de moda. 

En 2018 parece que no nos libraremos de los aguacates por todos lados, de las food truck vendiendo bocadillos a precio de angulas, y de los denominados “superalimentos”. Aunque nunca está de más recordar que la famosa superfood en realidad es un cuento inventado por algún genio de marketing para vender dietas o libros, parece que en 2018 la chia, la quinoa y compañía cederán su puesto a otros nuevos productos todavía más exóticos como la moringa o las “bayas de maqui”. Por supuesto, todo muy antioxidante y ya a la venta en tu herboristería de confianza.

De Hawai a Oriente Medio. 

El pasado verano el poké hawaiano -pescado crudo sobre una base de arroz y vegetales- ya comenzó a despuntar en las grandes ciudades del país, y parece que la cosa va a seguir y a intensificarse este 2018. Pero la hawaiana no va a ser la única comida exótica e internacional con ganas de triunfar, porque este año se espera que las recetas de Oriente Medio también llenen muchas mesas. Hummus -pero del bueno- y platos como el shakshuka (una especie de pisto para desayunar, riquísimo) apuntan alto en Instagram.

Sabores florales. 

Cocinar con flores no es nada nuevo, que no se pongan nerviosos los que ponen cara de “esto es muy 2015” cada vez que se habla de tendencias. Ahora lo que parece que se va a llevar son los sabores florales por todas partes, con cócteles con un toque de lavanda o sauco, o inventos como el lavanda-latte que harán que tu café con leche de toda la vida parezca una bebida prehistórica. Por cierto, el curcuma-latte se supone que ha sido una de las bebidas de moda de 2017, pero a la hora de la verdad cuesta encontrar lugares donde lo sirvan. Es lo que tiene el apasionante mundo de las modas.

No al desperdicio de alimentos. 

Sin duda la tendencia que más deseamos que se convierta en una realidad y que, por suerte, cada vez ocupa más titulares: poner freno al desperdicio de alimentos. Las recetas basadas en el aprovechamiento de las sobras, la concienciación en los mercados a la hora de comprar frutas y verduras feas, la necesidad de repensar el tema de la caducidad real de los alimentos -no la fecha de consumo preferente- y la alta cocina que también se involucra en este tema serán asuntos de los que se hablará mucho en este 2018.