Durante la época estival y el aumento de las temperaturas, el helado se convierte en el producto estrella de muchos establecimientos. Sin embargo, a pesar del amplio abanico de sabores que existe, sólo un número reducido son hechos de forma artesanal, sin aditivos y en consonancia con las intolerancias alimenticias. Este es el caso de la franquicia de heladerías Bolas, que mantiene los sabores tradicionales y andaluces; a la vez que innova con helados ‘gourmet’ de queso de cabra con membrillo o sorbetes de jengibre.

Así lo ha explicado Félix Fernández, el dueño del establecimiento de Bolas, situado en la Cuesta del Rosario, en pleno casco histórico de la capital hispalense. De esta forma, en Bolas se pueden encontrar tres tipos de helados respondiendo a los sabores clásicos con una innovación, pero manteniendo los sabores andaluces. Junto a la venta en tienda, la franquicia también suministra a los restaurantes de la zona, que incorporan sus productos a los postres.

Dentro del catálogo de productos, tienen sabores como el turrón, chocolate, vainilla o nata, “que se pueden encontrar en todas las heladerías, pero aquí tiene el sabor clásico”, ha puntualizado Félix. También está la línea de sorbetes, que se produce a base de fruta. Por su parte, el helado gourmet también se basa en “sabores tradicionales”, pero con otros productos como son los quesos cremosos, el queso de cabra con dulce de membrillo o el ‘Sevilla mora’, que es un helado tipo pastel árabe.

“El helado en las tres versiones tiene mucha tirada. Está el que viene a por el helado de toda la vida, el que le gusta el queso de cabra y viene por la innovación o, simplemente, el que quiere refrescarse con los sorbetes”, ha abundado el propietario.

Sobre los sorbetes, Fernández señala que por regla general son de frutas, pero también se innova con el de jengibre o el de limón con hierbabuena, que “para este tiempo son muy frescos, ayudan a hacer la digestión y son muy sanos porque no llevan ningún tipo de grasa ni exceso azúcar”, ha apuntado. Así, con el calor, se dispara la venta de sorbetes, de forma que aunque el nivel de ingresos sea el mismo, cambia el consumo de los clientes según las temperaturas.

 

HELADOS SIN GLUTEN Y SORBETES PARA VEGANOS

En cuanto a la alergias alimenticias o intolerancias, Bolas tiene productos específicos para el gluten, los cuales se trabajan de forma diferente para que no haya contaminación. En todos los helados hay una etiqueta con los alérgenos que contienen; toda vez que existe una gama de sorbetes sin leche para los veganos.

La Asociación Bolas nace para hacer frente al helado industrial, de forma que existe un decálogo donde se especifica claramente que “no se puede utilizar ningún tipo de componente químico”. Así, “no se usan colorantes, conservantes ni ningún tipo de potenciador de sabor y mucho menos grasas hidrogenadas o grasas saturadas añadidas, más allá de la que lleva la propia leche”, ha explicado el propietario.

Como anécdota, Félix comenta que cuando les piden un helado que no tienen, lo hacen. Tanto es así que han hecho helados de aguacate, champiñón o salmorejo. No obstante, agrega que estos son “helados más específicos” en donde “la innovación va más allá”; si bien a la franquicia le gusta pensar en “lo que le gusta a la mayoría”.

Con respecto al público que se acerca al establecimiento, Fernández detalla que en su mayoría son turistas, los que, a su juicio, “tienen una cultura del helado como un alimento más”, a diferencia del andaluz o sevillano, que considera el helado como “un dulce o un capricho”. “Como dice el dicho: nadie es profeta en su tierra”, ha sostenido Félix, aunque ha reconocido que cada vez se acercan más sevillanos a su heladería.